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Tea rooms, de Luisa Carnés

lunes, 24 de octubre de 2016

Tea Rooms. Mujeres obreras
Autora: Luisa Carnés
Epílogo: Antonio Plaza
Editorial: Hoja de lata
ISBN: 9788416537112
Páginas: 248


Corren los años 30 en Madrid y las trabajadoras de un distinguido salón de té cercano a la Puerta del Sol ajustan sus uniformes para comenzar una nueva y fatigosa jornada laboral. Antonia es la más veterana de todas, aunque nunca nadie le ha reconocido su competencia. A la pequeña Marta la miseria la ha vuelto decidida y osada. Paca, treintañera y beata, pasa sus horas de ocio en un convento cercano a su casa, y Laurita, la ahijada del dueño, se tiene por una "chica moderna". El jornal de tres pesetas no les da para vivir a ninguna, pero todas callan, no vaya a ser... Están acostumbradas a callar: frente al jefe, frente al marido, frente al padre. A callar sus deseos con la adormidera de la religión. Únicamente Matilde tiene ese "espíritu revoltoso" que tanto reclama la narradora cuando consigue colarse entre la cháchara jovial de las chicas. (Sinopsis de la editorial).


Mi primera lectura de Luisa Carnés, nombre de una escritora a la que solamente conocía por referencias al vuelo, surgidas aquí o allá en algunos estudios sobre el exilio o la literatura femenina. Un nombre como tantos otros, olvidados por los lectores, negados en los libros de texto, minusvalorados o directamente obviados en los estudios críticos. Nombres de mujer casi siempre, claro. Pero un nombre en este caso que esconde a una narradora con cierto éxito en su época, una joven de origen humilde que se formó como escritora de manera totalmente autodidacta y que firma esta magnífica novela. Un libro que lanzo directo a mi estantería de privilegiados, de clásicos, de imprescindibles. ¿Cómo formarse como filóloga, como especialista en literatura contemporánea, y no leer a Luisa Carnés? ¿Cómo pasar por las aulas de la facultad, con sus listas de lecturas obligatorias, y no encontrarla? La historia tantas veces repetida.

Matilde, protagonista principal -al menos en los primeros alientos de la obra-, reproduce dentro de la novela parte de la biografía de la propia Luisa Carnés. Una joven de familia pobre, que vive en un ambiente de miseria pero que muestra una actitud de lucha, de protesta, de no conformarse; y que se ve obligada a "diez horas de trabajo, cansancio, tres pesetas" en un lujoso salón de té al que, pese a las nefastas condiciones laborales de los empleados, acuden gentes de bien de la sociedad madrileña. Un duro contraste sobre el que se sostiene la tesis central de la obra. Junto a ella, se nos van presentando otras figuras femeninas, la mayor parte dependientas que, como Matilde, se desloman día tras día por un mísero jornal mientras asistimos a los pequeños retazos de sus humildes vidas. La historia, ambientada en los años 30, descubre desde las primeras líneas las desigualdades sociales de la época, el contraste entre los salones lujosos en los que señoritas, familias, tertulianos y gentes de bien meriendan y se relajan, y la miseria de los barrios bajos, el hambre de las obreras, que desayunan bollos rancios escondidas bajo el mostrador, que roban una peseta de cuando en cuando o sobreviven a los cambios de vestuario en cuartuchos malolientes. Entre todos ellos, jefes de mal carácter y encargadas faltas de la más mínima humanidad, personajes sobre los que descansa el devenir diario de los trabajadores.

Luisa Carnés


Luisa Carnés describe de manera realista el día a día del salón de té, pero lo hace centrándose en mostrarnos sin filtro alguno las miserias que dañan el ánimo y la salud de las trabajadoras. La voz narrativa va colándose en los espacios ocupados por las chicas, empezando por la trabajosa caminata inicial de Matilde en busca de un empleo. Retazos de conversaciones, flashes en los que se libera de manera impresionista una mezcla entre sonidos de la calle, anuncios publicitarios, y pensamientos... Los pensamientos de la protagonista -la mayor parte de las veces-, en ocasiones los de otros personajes, pero siempre una voz muy sensorial, muy trabajada, y que constituye uno de los efectos más brillantes de la novela. Se cuenta todo de manera objetiva, precisa, realista y, al tiempo, somos capaces de observar, de escuchar, de intuir incluso en ocasiones, la intimidad de las obreras de Luisa Carnés. También sobre esa narración se asienta el contenido social de la obra, pues en ella prioritariamente reside la función de denuncia que, aunque aparece con cierta frecuencia, no entorpece en modo alguno el relato principal ni lo usa como mera excusa. De hecho, Luisa Carnés es capaz de introducirnos dentro del salón de té, dejarnos observar y escuchar desde una posición de privilegio, mientras da rienda suelta a una extraordinaria capacidad para el diálogo realista, ágil, habilidoso, natural. 

En el contenido social de la obra destaca fundamentalmente la focalización sobre el colectivo femenino, al que se atiende mostrando cómo las malas condiciones laborales de los obreros en la época se muestran aún peores en el caso de las mujeres, obligadas a la explotación por parte de los patronos, o bien a la sumisión a sus maridos. Las alternativas, de sobra conocidas, llegan hasta la prostitución. Carnés despliega ante nuestros ojos la denuncia de estas situaciones, poniéndonos frente a ellas a través de las pequeñas historias de las trabajadoras del salón, puestas siempre en contraste con las jóvenes de clase privilegiada. Al tiempo, la narración se vuelca sobre una idea: la "Mujer Nueva", uno de los alegatos de la segunda República, la búsqueda de la mujer independiente, autónoma, dueña de su propio destino y alejada del ángel del hogar sumiso al varón. Matilde es también quien, aunque de manera discreta, alza la voz en algunos momentos, dando salida a una visión utópica de la sociedad, de raíz comunista, bajo la que se sueña con un país igualitario en que desaparezca la desigualdad social.

Luisa Carnés, narradora de éxito en los años 30, exiliada, olvidada. Parte importante de aquella maravillosa generación de mujeres a la que ahora conocemos como "Las sinsombrero". Mujeres que vivían, escribían y se formaban en el mismo ambiente y registro que los tan conocidos autores del 27 y, sin embargo... La historia conocida. Pero no por conocida debemos de dejar de denunciarla. La mejor forma de hacerlo, leyéndolas, editándolas, atesorándolas en las bibliotecas y llevándolas a las aulas. Gracias a la editorial Hoja de Lata por su pequeño (gran) granito de arena.


Madre e hija, de Jenn Díaz

miércoles, 27 de julio de 2016

Madre e hija
Autora: Jenn Díaz
Editorial: Destino
ISBN: 9788423350643
Páginas: 189
La muerte de Ángel -el padre de familia, el marido, el hermano- cambia para siempre la existencia de las mujeres de su vida. Su hermana Dolores, su esposa Gloria y sus hijas, Ángela y Natalia, verán cómo la forma que habían tenido sus días no volverá a ser la misma. Juntas tendrán que afrontar la pena por su pérdida, y aprender a seguir adelante en una casa habitada sólo por mujeres.



Con la novela Madre e hija Jenn Díaz cambia de sello editorial -de Lumen a Destino- pero, por suerte para sus lectores, continúa mostrando el mismo buen hacer y la misma naturalidad como narradora. La lectura de su anterior obra, Es un decir, me impactó profundamente (podéis revisar mi reseña aquí) y, desde entonces, no he dejado de recomendarla, por lo que necesitaba volver a acercarme a esta escritora y comprobar si mi entusiasmo anterior se confirmaba o no. Aunque ya me he adelantado brevemente en mi valoración, vayamos analizando poco a poco.

Madre e hija es una novela corta que, como su antecesora, se sumerge desde el mismo título en el universo femenino y, concretamente, en la maternidad. Parece ser ésta una preocupación constante en el pensamiento de la autora. La historia comienza de manera muy similar a Es un decir; el fallecimiento de un hombre, Ángel, es un mazazo en las vidas de las mujeres con quienes convivió: Gloria, su mujer, sus hijas Ángela y Natalia, y su hermana Dolores. A partir de ese instante el narrador se va posando en cada una de ellas y contando cómo la pérdida del varón rompe el equilibrio y confirma que su existencia era el único eje que sostenía la unidad. La pregunta implícita es clara: ¿tal unidad familiar era pura fachada, orquestada bajo el pegamento de la figura de Ángel, o simplemente su muerte desboca complicaciones inexistentes con anterioridad? La respuesta, aunque previsible, se va desgranando a lo largo de la obra, al tiempo que conocemos interiormente a cada una de estas mujeres co-protagonistas.

"Cuando el padre murió, se llevó la medida de las cosas, incluso de las más insignificantes, las más cotidianas, aquellas que no se ven, pero que están ahí"

No se trata, en su conjunto, de una novela de acción. En momentos puntuales se cuentan episodios o anécdotas concretos, pero estamos más bien ante un texto intimista e introspectivo en el que lo que interesa es detenernos en el interior de los personajes, pararnos en sus motivaciones profundas y en sus pensamientos. Además, no se trata de una narración lineal, sino que saltamos de lugar y tiempo constantemente, lo que da sensación de realismo y de veracidad. Para ello, Jenn Díaz se vale de un narrador muy especial, que nos presenta todo bajo un estilo omnisciente y que, sin embargo, se inmiscuye en ocasiones en la mente de las protagonistas con tanta efectividad que llega a mostrar una suerte de monólogo interior. Esta técnica es el mayor logro de la novela, pues el punto de vista desde el que se cuenta la historia nos permite colocarnos en una posición privilegiada respecto a los personajes, con un campo de visión lo suficientemente amplio como para poder observarles detenidamente y juzgarles; pero, por otro lado, los continuos coletazos de esa voz más interior aplican el zoom y nos permiten identificarnos con ellos y comprenderles. La magia de todo es que la autora consigue no dar nunca opiniones preconcebidas, sino mostrar acciones (pocas), sentimientos y pensamientos de la forma más natural y espontánea posible, permitiéndonos formarnos un juicio propio. Aun con todo, se trata de un texto que, también como Es un decir, está plagado de detalles, de frases destacables y de sentencias, a veces, que nos obligan a volver atrás, a reflexionar, y sin duda a buscar momentos para una relectura más pausada. No es flor de un día que con un solo vistazo nos diga todo. Me atrevo a sugerir que no solamente aportará distintas opiniones a lectores diferentes, sino que arrancará diversos puntos de vista cuando una sola persona lo lea en momentos diversos, bajo vivencias distintas.

Sin duda se trata de una novela que nace al calor del pensamiento feminista de Jenn Díaz y de sus continuas reflexiones y miradas sobre el papel de la mujer en la sociedad. En Madre e hija es la vivencia de la maternidad la que se explora primordialmente, pues las relaciones entre las protagonistas caen en ese terreno. Observamos madres y esposas "al uso", representadas sobre todo por Ángela y por Gloria, quien cumple el rol de mujer tradicional en torno a cuyas actitudes y decisiones giran las demás; pero también vemos a Dolores, la solterona que parece existir solamente como hermana, cuñada o tía y que, en un instante, puede convertirse en madre de una niña ajena; por último Natalia, la más despegada del tópico, soltera y sin hijos. Sea cual sea el rol básico de cada una, lo esencial es que todas ellas se cuestionan constantemente sus actitudes y sus sentimientos y, en la mayor parte de ocasiones, reprimen frente a las demás todo aquello que desean, dejando que sólo nosotros, los lectores, tengamos una visión de conjunto más realista y completa. El texto recoge alusiones a hombres que no lloran, pues son hombres, y a mujeres que basan su existencia en las relaciones con los demás, en los cuidados y en la obsesión por el juicio ajeno y el "qué dirán". El narrador ejerce también ese papel de soportar las voces externas, y de convertirlas en parte activa del rumiar femenino. Nada más cercano a la vida real, nada más lejano al planteamiento feminista. Y esta es la clave: provocar que nos cuestionemos los diversos modelos femeninos desde el conocimiento de sus puntos fuertes y débiles, sabiendo hacia dónde caminamos todas, pero desde qué posición partimos.

"tanta mujer a su alrededor, tanto esfuerzo por ser una mujer moderna, de las de ahora, y acabar con la mediocridad femenina, y allí estaba, en el cementerio, dándole toda la importancia al hombre"

Sospecho que la novela puede regalar a su autora peores valoraciones que las cosechadas por Es un decir, por ser un texto con mucha menos trama, más intimista como ya he dicho. Reconozco, además, que la perfectísima estructura de la anterior era difícilmente igualable. Aun así, se trata de una obra para saborear con calma, para pensar, para cuestionarnos. Convendría su presentación también entre el público adolescente, en tanto soporta niveles de lectura que apoyan la perspectiva coeducativa y la necesaria reflexión sobre los modelos de hombre y mujer. A mi modo de ver, y con las precisiones destacadas, Jenn Díaz confirma su excelente pluma y su más que prometedor futuro.




Como complemento a la lectura de esta novela, os recomiendo el texto digital "Diario de una madre sin hijo" que Jenn Díaz publicó en 2015, en el que explora de una manera más personal una figura que se asemejaría aparentemente al personaje de Dolores. Merece la pena leer ambos textos en diálogo. Podéis encontrarlo aquí

Lecturas para un 8 de marzo: Aurora de Albornoz

lunes, 2 de marzo de 2015

El próximo domingo celebramos el Día de la Mujer Trabajadora, y unas cuantas compañeras de blogs y lecturas, motivadas por Carmen Forján, de "Carmen y amigos", hemos preparado algo especial.



Cada una de nosotras presentará una recomendación lectora para ese día que, por supuesto, tendrá que ver con escritoras o historias sobre mujeres. El domingo día 8 Carmen nos reunirá a todas en un solo post y podremos compartir este pequeño homenaje con nuestros seguidores.
Todas formamos parte, además, de un reto denominado "Tarro-Libros 2015", que podéis ver resumido aquí.

No me costó demasiado decidir qué recomendaría. Después de más de cuatro años -y los que siguieron y seguirán- dedicando mi trabajo como investigadora a Aurora de Albornoz, solamente ella podía ser la protagonista de este día tan especial en mi blog. Ésta es mi recomendación para el 8 de marzo.


Canciones de Guiomar es, a mi juicio, el mejor libro de la escritora asturiana Aurora de Albornoz ( si queréis conocerla más, me hago un poquito de autobombo y os remito a mi libro Hacia todos los vientos. El legado creativo de Aurora de Albornoz. Seguramente a muchos de vosotros el título de este pequeño poemario os recuerde a Antonio Machado y sus "Canciones a Guiomar". Ambos tienen mucho que ver ya que Aurora de Albornoz, una de las mayores especialistas en la obra de Machado, concibió su libro como homenaje al poeta, pero también como reconstrucción (o deconstrucción) del texto original.
En ambos se cuenta -se canta- una historia de amor: pero en los poemas de don Antonio, la amada es el objeto a quien se dirige la voz y, sin embargo, Aurora de Albornoz le devuelve la palabra a la figura femenina para convertirla, por fin, en sujeto creador, poetizador y origen del acto amoroso.

Aurora de Albornoz


Es, por tanto, un librito que me parece esencial en un día como el que celebramos. No solamente es un autora -además una poeta injustamente olvidada por lectores y críticos- la que os recomiendo, sino también un texto profundamente femenino y conscientemente feminista. Se recogen aproximadamente veinte composiciones que podríamos calificar como poemas en prosa, aun cuando el matiz genérico no es del todo justo en este caso. De cualquier modo, podéis encontrar en él la historia de un "yo" mujer que se afirma y reafirma de manera constante a lo largo de las páginas, manifestando su valor e importancia más allá del origen clásico machadiano.

Os animo a leerlo y a que me contéis -me encantará esto- lo que os parece. Podéis conseguirlo a través de la propia editorial Torremozas, en cualquier biblioteca universitaria, en la Biblioteca Nacional de España y, quizás, en páginas de libros de segunda mano como puede ser Iberlibro.com

¡¡Disfrutadlo!!
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