Autora: Inma Chacón
Editorial: Planeta
ISBN: 9788408119890
Páginas: 345Sinopsis
A los cuarenta años, Carlos, un publicista de éxito, descubre que quienes creía que eran sus padres no lo son. Él fue dado en adopción de forma ilegal con la complicidad de un médico, una monja y un taxista. Cuarenta años antes, en una casa cuna de Valladolid, María Dolores, una joven soltera, da a luz un bebé. A las pocas horas del alumbramiento, le comunican que el niño ha muerto de una extraña infección. Pero algo en su interior le dice que las cosas no son lo que parecen.
Reseña de Rustis
Durante meses he seguido a través de los medios de comunicación
historias de niños robados a sus madres en el parto, niños
adoptados ilegalmente a cambio de cantidades ingentes de dinero,
médicos corruptos y monjas que cumplen el afamado “a Dios
rogando...”. Estas historias me atrapan y por ellas he visto series
de televisión, debates, y programillas varios. Se diría, si no
doliese decirlo, que el tema “está de moda”, con lo que no
resulta sorprendente que la literatura haya comenzado a explorar este
camino. Así lo hizo Clara Sánchez con su novela “Entra en mi
vida”, y es ahora Inma Chacón quien entra en escena. Y
desgraciadamente en ambos casos me ha sucedido lo mismo: decepción
total.
Una supone que, precisamente, cuando un tema está de moda, no ha
sido demasiado experimentado literariamente, y además cuenta con un
buen grupo de historias reales, puede resultar más sencillo crear
una historia creíble, verosímil y, sobre todo, conmovedora. Esto
último es lo que yo esperaba encontrar en la última novela de Inma
Chacón, pero tal cosa no ha aparecido en ninguna parte. La novela me
ha resultado absolutamente plana, sin emoción alguna. Y me sorprende
leer, sin embargo, un aluvión de buenísimas críticas dedicadas a
ella. Quizás, de nuevo la cuestión de que el tema esté de moda,
hace que atraiga la atención de los lectores, y el mero hecho de
narrar algo que recuerda historias vistas en televisión y conocidas
como ciertas, provoca que la lectura se haga más agradable, por
cercana o conocida. Puede que esto sea lo único que deba señalar
como positivo de este libro: la cercanía de su historia, el hecho de
narrar algo que recuerda hechos reales, probados incluso
judicialmente, y que conmueven diariamente a los espectadores
televisivos y lectores de la prensa.
Pero literariamente, Inma Chacón tiene aquí poco que decir. La
autora trata de unir en esta historia dos tipos de narradores
diferentes: uno tradicional, omnisciente, que cuenta la historia de
la joven madre despojada de su bebé, desde los momentos anteriores a
su embarazo, hasta el presente de la narración. Por otro lado, una
voz en primera persona, la de Carlos, se entremezcla con la anterior.
Con ella, Chacón nos presenta al segundo protagonista de la
historia: un niño bien, despreocupado, superficial; un hombre de
éxito profesional al que un día se le revela la verdad más
insoportable de su vida: sus padres no son sus padres. De la
combinación de ambas voces surge la historia. Pero a todo ello, la
autora le añade una dificultad más: la narración está cubierta de
flashbacks, saltos adelante, mezclas temporales, introducciones de
más y más personajes... Quizá demasiado cuando se hace evidente
que Inma Chacón, en este caso, no es capaz de sustentar
correctamente tantísimos elementos. La estructura se desmonta por
todas partes, ya que se exageran hasta el extremo los cambios de
tiempo y, en ocasiones, resulta tremendamente difícil conectar con
la historia y saber en qué punto temporal de la misma nos
encontramos. He leído últimamente muchas obras que utilizan
hábilmente estas técnicas de relato, en las que se entrecruzan
tiempos, personajes, y se narran historias huyendo del patrón
tradicional de comenzar por el principio y terminar estrictamente en
el final de las cosas. Pero es esta la primera vez que soy incapaz de
seguir en todo momento los acontecimientos con claridad.
A esto se suma una impresión de desequilibrio entre los momentos
pausados de la trama y aquellos que requieren de más acción. Cuando
Inma Chacón centra la historia en el pasado, en la vida rural cerca
de las viñas, en el repaso a la historia familiar de María Dolores,
el ritmo se enlentece demasiado, y la cantidad de personajes que de
repente aparecen, lastra en exceso la narración. Sin embargo, cuando
se propone internarse en el terreno de la novela de espías, acumular
acción y presentar a sus personajes masculinos como héroes
atrapados en la corrupción y la amenaza, todo se torna excesivo,
exagerado, apresurado y falto de verosimilitud.
No puedo juzgar si el proyecto era demasiado ambicioso para la
capacidad de la autora, pues es mi primer acercamiento a su
escritura, y desde luego no soy quién para juzgar tan a la ligera
basándome sólo en un ejemplo, pero sí puedo asegurar que, en el
caso de haber seleccionado un narrador y una estructura más
clásicos, el resultado habría sido infinitamente mejor. Quizá
hubiera pecado de cierta falta de originalidad -no necesariamente,
claro-, pero en algunos casos, menos es más, sobre todo cuando como
autor los elementos de la historia se te van de las manos y se
descontrolan.
En
definitiva, y para mi gusto, esta novela es un verdadero traspiés de
la autora. Insisto en que, probablemente, el hecho de que el tema sea
atrayente llame la atención de muchos, pero literariamente la
aportación de Mientras pueda pensarte
es muy escasa.
Agradecemos a la editorial Planeta el envío de este ejemplar.
Agradecemos a la editorial Planeta el envío de este ejemplar.