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Mientras pueda pensarte, de Inma Chacón

miércoles, 20 de noviembre de 2013



Autora: Inma Chacón

Editorial: Planeta

ISBN: 9788408119890

Páginas: 345
Sinopsis
A los cuarenta años, Carlos, un publicista de éxito, descubre que quienes creía que eran sus padres no lo son. Él fue dado en adopción de forma ilegal con la complicidad de un médico, una monja y un taxista. Cuarenta años antes, en una casa cuna de Valladolid, María Dolores, una joven soltera, da a luz un bebé. A las pocas horas del alumbramiento, le comunican que el niño ha muerto de una extraña infección. Pero algo en su interior le dice que las cosas no son lo que parecen.


Reseña de Rustis

Durante meses he seguido a través de los medios de comunicación historias de niños robados a sus madres en el parto, niños adoptados ilegalmente a cambio de cantidades ingentes de dinero, médicos corruptos y monjas que cumplen el afamado “a Dios rogando...”. Estas historias me atrapan y por ellas he visto series de televisión, debates, y programillas varios. Se diría, si no doliese decirlo, que el tema “está de moda”, con lo que no resulta sorprendente que la literatura haya comenzado a explorar este camino. Así lo hizo Clara Sánchez con su novela “Entra en mi vida”, y es ahora Inma Chacón quien entra en escena. Y desgraciadamente en ambos casos me ha sucedido lo mismo: decepción total.

Una supone que, precisamente, cuando un tema está de moda, no ha sido demasiado experimentado literariamente, y además cuenta con un buen grupo de historias reales, puede resultar más sencillo crear una historia creíble, verosímil y, sobre todo, conmovedora. Esto último es lo que yo esperaba encontrar en la última novela de Inma Chacón, pero tal cosa no ha aparecido en ninguna parte. La novela me ha resultado absolutamente plana, sin emoción alguna. Y me sorprende leer, sin embargo, un aluvión de buenísimas críticas dedicadas a ella. Quizás, de nuevo la cuestión de que el tema esté de moda, hace que atraiga la atención de los lectores, y el mero hecho de narrar algo que recuerda historias vistas en televisión y conocidas como ciertas, provoca que la lectura se haga más agradable, por cercana o conocida. Puede que esto sea lo único que deba señalar como positivo de este libro: la cercanía de su historia, el hecho de narrar algo que recuerda hechos reales, probados incluso judicialmente, y que conmueven diariamente a los espectadores televisivos y lectores de la prensa.

Pero literariamente, Inma Chacón tiene aquí poco que decir. La autora trata de unir en esta historia dos tipos de narradores diferentes: uno tradicional, omnisciente, que cuenta la historia de la joven madre despojada de su bebé, desde los momentos anteriores a su embarazo, hasta el presente de la narración. Por otro lado, una voz en primera persona, la de Carlos, se entremezcla con la anterior. Con ella, Chacón nos presenta al segundo protagonista de la historia: un niño bien, despreocupado, superficial; un hombre de éxito profesional al que un día se le revela la verdad más insoportable de su vida: sus padres no son sus padres. De la combinación de ambas voces surge la historia. Pero a todo ello, la autora le añade una dificultad más: la narración está cubierta de flashbacks, saltos adelante, mezclas temporales, introducciones de más y más personajes... Quizá demasiado cuando se hace evidente que Inma Chacón, en este caso, no es capaz de sustentar correctamente tantísimos elementos. La estructura se desmonta por todas partes, ya que se exageran hasta el extremo los cambios de tiempo y, en ocasiones, resulta tremendamente difícil conectar con la historia y saber en qué punto temporal de la misma nos encontramos. He leído últimamente muchas obras que utilizan hábilmente estas técnicas de relato, en las que se entrecruzan tiempos, personajes, y se narran historias huyendo del patrón tradicional de comenzar por el principio y terminar estrictamente en el final de las cosas. Pero es esta la primera vez que soy incapaz de seguir en todo momento los acontecimientos con claridad.

A esto se suma una impresión de desequilibrio entre los momentos pausados de la trama y aquellos que requieren de más acción. Cuando Inma Chacón centra la historia en el pasado, en la vida rural cerca de las viñas, en el repaso a la historia familiar de María Dolores, el ritmo se enlentece demasiado, y la cantidad de personajes que de repente aparecen, lastra en exceso la narración. Sin embargo, cuando se propone internarse en el terreno de la novela de espías, acumular acción y presentar a sus personajes masculinos como héroes atrapados en la corrupción y la amenaza, todo se torna excesivo, exagerado, apresurado y falto de verosimilitud.

No puedo juzgar si el proyecto era demasiado ambicioso para la capacidad de la autora, pues es mi primer acercamiento a su escritura, y desde luego no soy quién para juzgar tan a la ligera basándome sólo en un ejemplo, pero sí puedo asegurar que, en el caso de haber seleccionado un narrador y una estructura más clásicos, el resultado habría sido infinitamente mejor. Quizá hubiera pecado de cierta falta de originalidad -no necesariamente, claro-, pero en algunos casos, menos es más, sobre todo cuando como autor los elementos de la historia se te van de las manos y se descontrolan.

En definitiva, y para mi gusto, esta novela es un verdadero traspiés de la autora. Insisto en que, probablemente, el hecho de que el tema sea atrayente llame la atención de muchos, pero literariamente la aportación de Mientras pueda pensarte es muy escasa.


Agradecemos a la editorial Planeta el envío de este ejemplar.
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