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Alguien distante, de Dorothy Whipple

viernes, 9 de agosto de 2019

Alguien distante
Autora: Dorothy Whipple
Traductor: Diego Pereda
Editorial: Palabra
ISBN: 9788490618615
Páginas: 429
 Esta novela, publicada a comienzos de los años 50 y poseedora del encanto de la época, sigue resultando de gran interés en la actualidad. Sus personajes, magistralmente retratados, parecen reales, y los sentimientos que experimentan nunca pasan de moda.

Alguien distante es la historia de una familia feliz de clase media. Avery es un atractivo editor, Ellen disfruta de la jardinería y del cuidado de la familia. Tienen dos hijos maravillosos. Pero una serie de circunstancias ponen en juego el matrimonio, la confianza y los lazos familiares. ¿Alguno de ellos es realmente culpable de lo que sucede?

Nuestras vidas están conectadas. Nuestras acciones pueden afectar la vida de personas que están a cientos o miles de kilómetros de distancia a las que nunca conoceremos. (Sinopsis de la editorial)

A pesar de que nuestras reseñas se publiquen últimamente más espaciadas en el blog, las lecturas de Rustis y Mustis nunca se detienen, y menos durante el verano, que es la época en la que podemos sacar bastante más tiempo para leer.
Y no sé por qué, pero para mí el verano desde hace ya unos años está siendo un período en el que descubrir escritoras que rápidamente se incorporan a mi lista de autoras a las que no quiero perder de vista. En esta ocasión me ha sucedido con Dorothy Whipple, pero otros veranos han sido Barbara Pym o Elizabeth Taylor (y esperemos que me siga sucediendo muchos años más).

Alguien distante nos llegó gracias a "Masa crítica" de Babelio, y a la editorial Palabra. Dorothy Whipple nos cuenta en su novela la historia de cómo un matrimonio feliz se rompe debido a un adulterio. Avery North es el marido, un hombre encantador, que trabaja como editor y que adora a su esposa Ellen. Ellen es una mujer sencilla, que es feliz cuidando de su casa y de sus hijos. Pero todo esto va a cambiar cuando la madre de Avery, una vieja gruñona y cascarrabias, decide traerse a su casa a una joven francesa para que la ayude a recordar el idioma y le haga compañía.

Dorothy Whipple

Por supuesto, aquí es cuando se produce el conflicto. Porque Louise, la joven francesa, es un personaje retorcido (pocos recuerdo últimamente que me hayan resultado tan repulsivos como ella) y no parará hasta conseguir sus objetivos. Despechada porque su amante francés la ha dejado para casarse con una chica de alta posición social como él, Louise decide vengarse tomando como víctima a Avery. No es que la trama sea especialmente ágil o que tenga muchos giros. En realidad es una historia sencilla y lo que realmente cuenta en esta novela es ver la evolución de los personajes, cómo cada uno de ellos se va adaptando a lo que les toca vivir.

Tal vez en nuestros días nos resulten un poco extrañas algunas de sus reacciones; al fin y al cabo, para nosotros un proceso de divorcio es un trámite que no tiene nada de extraño y que está totalmente aceptado en nuestra sociedad. Sin embargo, en la época en la que se sitúa la novela, un divorcio era un escándalo, y con este libro vemos muy bien cuál era la situación en la que se quedaban las esposas, sin medios para subsistir y prácticamente repudiadas por la sociedad. Hay que tener también en cuenta que hay un importante componente religioso en esta historia (la familia North es muy creyente) que hace aún más desesperante su situación.

Me ha gustado mucho cómo toda la historia se desencadena a causa de ese "Alguien distante", un personaje que ni siquiera sabe de la existencia de la familia North pero que es quien hace que el conflicto explote (también lo podríamos llamar "efecto mariposa").

En definitiva, Dorothy Whipple es mi escritora del verano del 2019. Hasta ahora sólo la conocía por mediación de varias youtubers de habla inglesa que la adoraban gracias a que la editorial Persephone había publicado varias de sus novelas. En este momento ya soy de su club de fans; ignoro si tiene más obras publicadas en español, pero si no es así, tal vez tendré que conseguir algunos de estos Persephone, porque estoy segura de que valdría la pena.










Adiós a Cinecittá, de Julián Comas

miércoles, 6 de febrero de 2019

Adiós a Cinecittá
Autor: Julián Comas
Editorial: Ediciones B
ISBN: 9788466663038
Páginas: 400


Roma, 2017. Un periodista experto en cine llega a la capital italiana para escribir un reportaje sobre el cierre de la mítica Cinecittà, el lugar donde Fellini y De Sica rodaron algunas de sus obras maestras. Allí conoce a Gino, un anciano que ha trabajado toda su vida en los estudios y que le empieza a contar sus recuerdos del turbulento rodaje de Adiós a las armas.
Roma, 1957. La acción retrocede a los primeros días del rodaje, cuando John Huston deja en la estacada al todopoderoso y tiránico productor David O. Selznick. Mientras el director Charles Vidor viaja desde Nueva York para hacerse cargo de la película, Jennifer Jones ve en el filme la última oportunidad de relanzar su carrera y Rock Hudson vive un apasionado romance con un joven italiano cuando sale del plató.
Mientras tanto, el joven Gino -el mismo que seis décadas más tarde narrará su historia al periodista- se enamora de una de las chicas del departamento de vestuario. Así, el lector vivirá al mismo tiempo las peripecias de las estrellas de Hollywood que se han instalado en Roma para el rodaje y el día a día de los trabajadores de a pie, el verdadero alma de Cinecittà (Sinopsis de la editorial)

Hacía ya bastante tiempo que tenía Adiós a Cinecittá en mi estantería y no sé por qué aún no la había leído, ya que una novela en la que el cine ocupa un lugar tan importante tenía todas las posibilidades de que me fuera a gustar.

Por fin, a principios de año, decidí que ya era hora de ponerme con ella, y he de decir que fue una buena decisión. El libro comienza con un periodista español que, en 2017, se traslada a los estudios de Cinecittá para hacer un reportaje antes de que éstos sean cerrados para siempre. Mientras curiosea por las instalaciones conoce a un anciano, Gino, con el que pronto coge confianza. Gino empezará entonces a contarle una historia sucedida muchos años atrás, en 1957, durante el rodaje de Adiós a las armas. Y es que, por supuesto, Gino había participado en dicho rodaje.

Éste es el punto de partida de una novela que nos muestra un indiscutible amor por el cine. Yo no conocía a su autor, pero investigando un poco descubrí que Julián Comas es el seudónimo que Jordi Solé i Comas utilizó para escribirla, y así pude entender mejor esta pasión, ya que el escritor y periodista ha colaborado en muchos medios cinematográficos, entre ellos la revista Fotogramas.

Me ha encantado la primera parte de la historia. Cuando Gino comienza a contarla nos sumergimos en la Roma de los años 50, en la época en la que Cinecittá era un gran centro cinematográfico en el que se grababan muchísimas películas. A través de sus explicaciones podemos conocer cómo eran esos rodajes al detalle, como si nosotros estuviéramos allí, cosa que para una amante del cine es una delicia. Pero Gino se centra especialmente en uno de esos rodajes, el de Adiós a las armas, que no fue precisamente poco accidentado.

Julián Comas

Cada capítulo se va centrando en diferentes personajes. Unos son anónimos, como el propio Gino o las dos chicas entre las que se debate: Cinnia, una sensata italiana que trabaja en el departamento de vestuario de los estudios, y Kate, la secretaria americana de un alto cargo durante el rodaje, que deja a Gino impresionado por su belleza. Y otros son famosos: actores, directores,.. de sobra conocidos por los lectores. Estas partes me gustaban especialmente; el seguir a Rock Hudson en sus conquistas italianas, ver cómo David O. Selznick estaba obsesionado por su trabajo y atosigaba a sus subordinados, o qué sucedía con su esposa Jennifer Jones, protagonista de la película a pesar de que su edad no correspondía con el personaje, con Vittorio de Sicca o el director suplente de la película, Charles Vidor, eran un placer para mí.

Hacia la mitad de la novela la historia da un giro y la acción aumenta. En ese momento ocurre un hecho delictivo que hace que el rodaje se detenga y que se precipiten una serie de acontecimientos que afectan a prácticamente todos los personajes. A pesar de que esta segunda mitad también me gustó bastante, adivinaréis por lo que dicho antes que fue con la primera con la que mejor me lo pasé y la que leí con más gusto. Sé que seguramente la historia necesitaba algo más de movimiento, pero ¡yo estaba tan a gusto tan sólo disfrutando del rodaje...!

No puedo dejar de pasar una de las pocas cosas que no me gustó en este libro. No sé por qué el autor intercala en numerosos momentos frases en italiano, cuando el lector, a pesar de estar leyendo en español, sabe perfectamente que los personajes italianos estarían hablándolo todo en su propio idioma. De ahí que yo no comprenda el porqué de meter tantas frases italianas de esta manera, ya que en vez de sumergirme más en la historia (como creo que podría ser el motivo) a mí conseguían sacarme un poco de quicio).

A pesar de este pequeño detalle, no sé por qué no he oído hablar más sobre Adiós a Cinecittá. Creo que en su momento pasó bastante desapercibida y no debería haber sido así porque es una novela muy disfrutable. Sobre todo si además de lectores sois amantes del cine, ésta es una lectura que vais a devorar. 




Mi recomendación en esta ocasión no podía ser otra que la película sobre cuyo rodaje se trata en Adiós a Cinecittá. Dirigida por Charles Vidor y protagonizada por Jennifer Jones y Rock Hudson, yo también apunto Adiós a las armas en mi lista porque no la he visto y tras leer el libro me apetece muchísimo hacerlo.






Agua verde, cielo verde, de Mavis Gallant

martes, 7 de agosto de 2018

Agua verde, cielo verde
Autora: Mavis Gallant
Traductor: Miguel Ros González
Editorial: Impedimenta
ISBN: 9788417115562
Páginas: 192


Flor McCarthy lleva una existencia que a muchos podría parecerles idílica. Después del traumático divorcio de su madre, que ya no puede soportar seguir viviendo en América, ambas emprenden un largo viaje por distintos países de Europa. Recalan en ciudades como Venecia, Cannes y París, pero el encanto es solo aparente. Abocadas al exilio, madre e hija dependen de la caridad de sus familiares y, oculta tras un velo de falso glamour, aparece frente a ellas la locura de un desarraigo marcado por la dependencia física y emocional. La vida de Flor se va transformando en una pesadilla expuesta ante las miradas de aquellos con quienes se encuentra a lo largo de los años, como su tímido primo George o los amigos ocasionales de su madre. Su búsqueda de protección aflora tras cada encuentro en una clara derivación de su necesidad de contar con un hogar al que regresar. (Sinopsis de la editorial)


Cada vez que se publica un libro de la editorial Impedimenta siento la necesidad de leerlo. No hay más que ver sus preciosas portadas y las ediciones tan cuidadas. Con este me pasó lo mismo: a pesar de no saber nada sobre Mavis Gallant, la portada, el título y la sinopsis llamaron sin remedio mi atención. Después, informándome un poco, ya me enteré de que Gallant fue una importante escritora canadiense que se centró sobre todo en los cuentos (llegó a escribir más de cien para el New Yorker) pero que también publicó dos novelas, y que es admirada por figuras de la talla de Margaret Atwood, John Updike o Alice Munro.

Agua verde, cielo verde nos cuenta cómo una mujer americana, Bonnie, se traslada a Europa tras su divorcio, llevándose con ella a su hija adolescente Florence. A lo largo de la historia vemos que recorren Cannes, París, Venecia,... pero pronto nos damos cuenta de que su existencia no es precisamente plácida y feliz.

Mavis Gallant
Tenía otra idea de lo que me iba a encontrar en el libro: yo creía que era una historia lineal sobre una madre y una hija en Europa, pero no es así. Agua verde, cielo verde está estructurada en cuatro partes que bien pudieran ser independientes (seguro que en esto influye que Mavis Gallant era una gran escritora de cuentos), y en cada parte conocemos a Bonnie y Flor a través de los ojos de distintos personajes: George, primo de Flor, Wishart, un americano que se aprovecha de la buena fe de Bonnie durante las vacaciones, o el marido de Florence, Bob Harris. Son distintos momentos, distintas localizaciones, pero siempre está presente la sensación de desarraigo de los personajes y su desesperanza porque nada es como desearían.

A través de estos retazos de las vidas de Bonnie y Florence sabemos de su difícil relación y asistimos a la decadencia de Flor y a su cada vez más profunda desesperanza. A pesar de esto, Mavis Gallant escribe con toques de humor muy marcados, por ejemplo cuando Florence está sumida en su depresión e intenta librarse como sea de su pesada "amiga" americana. Gallant tiene una forma distinta de escribir y de darnos a conocer a sus personajes que a mí me ha sorprendido gratamente. Es una historia peculiar que no tiene nada que ver con las novelas que cuentan idílicos viajes por Europa.

Es, en resumen, una novela bastante desesperanzadora pero también divertida a ratos por esos personajes que en muchas ocasiones rozan el absurdo. Es muy cortita (no llega a doscientas páginas),  se lee muy rápidamente y nos deja la sensación de haber leído algo diferente y de calidad, cosa que no es precisamente fácil de encontrar.



En este caso no hago una recomendación para los lectores del blog sino para mí misma: tras haber leído la primera novela de Mavis Gallant creo que no debo dejar pasar la lectura de sus Cuentos, que además han sido publicados en español en el año 2009 por la editorial Lumen. Espero poder disfrutar pronto de ellos.


Remedios desesperados, de Thomas Hardy

viernes, 27 de abril de 2018

Remedios desesperados
Autor: Thomas Hardy
Traductora: Claudia Casanova
Editorial: Ático de los libros
ISBN: 9788416222346
Páginas: 480


Cytherea Graye es una joven venida a menos que se ve obligada a buscar empleo como dama de compañía. Cuando descubre que su enamorado, Edward, está prometido con otra, decide aceptar la petición de matrimonio del oscuro y seductor Aeneas Manston. Para su horror, nuestra heroína descubrirá que su marido es un hombre inmoral, que recurrirá a la violencia con tal de conservarla a su lado. Cytherea tendrá que enfrentarse a no pocas peripecias, equívocos, la sibilina manipulación de su ama la señorita Aldclyffe y buenas dosis de peligro si desea librarse del siniestro Manston y reunirse de nuevo con su amado Edward. (Sinopsis de la editorial)

Aunque Thomas Hardy es un autor que, por la época en la que vivió, por los temas de sus obras y por todo lo que he leído sobre él cuadra totalmente con mis gustos literarios, hasta ahora solamente había leído uno de sus relatos cortos, El brazo marchito, publicado en una edición ilustrada por Astrorey. He de decir que ese relato  me gustó muchísimo y me dejó con ganas de más.

La casualidad quiso que mi siguiente lectura de Hardy no fuera ninguna de sus obras más conocidas. Tengo muchas ganas de leer Lejos del mundanal ruido o Jude el oscuro, pero antes llegó a mis manos Remedios desesperados, la primera novela publicada del autor, así que no perdí la oportunidad de conocer sus comienzos como escritor. Esto podía estar muy bien porque así podría seguir la evolución de Hardy a través de sus novelas siguiendo el orden de publicación, pero por otra parte tenía miedo de que ésta no fuera tan buena como las posteriores y se me quitaran un poco las ganas de continuar leyendo al autor.

Ya os puedo decir que este miedo era infundado: aunque seguramente las novelas posteriores son mejores, Remedios desesperados me entretuvo mucho y mi primer contacto con las novelas de Hardy me sorprendió muy positivamente. La protagonista de esta historia es Cytherea Graye. Ella y su hermano Owen se quedan huérfanos cuando aún no tienen el futuro resuelto, y tienen que buscar una forma de ganarse la vida.  Owen empieza a trabajar como ayudante de un arquitecto y Cytherea se convierte en dama de compañía de una extraña mujer, la señorita Aldclyffe, con la que le unen ciertos lazos del pasado.

Cytherea está enamorada de Edward, pero cuando descubre que está ya comprometido la historia entra en una espiral de secretos, traiciones, bigamia y muchos más problemas que la protagonista debe ir sorteando a lo largo de las más de cuatrocientas páginas de la obra. Quizá el punto más flojo que le encontré a esta novela fueron sus protagonistas: Cytherea me resulta una heroína un poco floja, que en vez de luchar va dejándose llevar por los acontecimientos de forma un tanto errante. Edward tampoco es demasiado interesante, se limita a enamorarse de Cytherea de forma casi instantánea y después resulta ser un tanto pusilánime.

Thomas Hardy
Pero ahora viene lo bueno: los secundarios. La señorita Aldclyffe y Aeneas Manston son tan buenos personajes que eclipsan totalmente a Cytherea. En cuanto a la señorita Aldclyffe me encantó cómo manejaba las cosas a su voluntad para que todo sucediera de la forma en que ella lo deseaba. A pesar de su maldad, tiene un punto de encanto y de ternura (y más conociendo su pasado) que la hace un personaje bastante ambiguo. Hay una escena lésbica entre ella y Cytherea que, cuando la estaba leyendo, no estaba segura de estar interpretándola bien, porque me parecía extrañísimo que Hardy hubiera escrito algo así en esa época. Luego me enteré de que precisamente por esto el libro tuvo que ser publicado con un seudónimo.

Y después de la señorita Aldclyffe viene Aeneas Manston, el malo de la función que a mí me resultó lo mejor de todo el libro: guapo, inteligente, atractivo y sí, malo malísimo. Pero por muchas maldades que hiciera (no os las voy a contar, pero no tienen desperdicio) yo hubiera deseado que Cytherea se quedara con él, porque además de estar enamorado de ella era mil veces más interesante que su adorado Edward.

Otro gran atractivo de esta novela es la forma en la que está escrita. Thomas Hardy llena su novela de descripciones, sobre todo de la Inglaterra rural, que son una belleza. No soy muy amante de los libros que tienen descripciones demasiado abundantes, pero por muchas que Hardy utilice nunca molestan porque están tan bien escritas que es un placer leerlas y te sumergen plenamente en esa campiña inglesa.

Leer Remedios desesperados ha sido una magnífica experiencia: me divertí muchísimo y en ningún momento sentí que la historia perdiese ritmo. En la señorita Aldclyffe y Aeneas Manston he encontrado dos personajes que se quedan ya conmigo, y en Thomas Hardy al escritor que yo sabía que me iba a encantar y del que, seguramente pronto, leeré el resto de sus obras.




Como os contaba al principio de la reseña, El brazo marchito  es un relato corto escrito por Hardy que no hace mucho ha publicado en España la editorial Astrorey en una edición ilustrada por Júlia Sardà. Si queréis empezar a leer a Hardy pero con algo que no os lleve demasiado tiempo, ésta es la opción perfecta, porque en este relato encontraréis todo lo que caracteriza al escritor. A mí me gustó muchísimo.


El instante preciso en que los destinos se cruzan, de Angélique Barbérat

martes, 2 de mayo de 2017

El instante preciso en que los destinos se cruzan
Autora: Angélique Barbérat
Traductora: María Enguix Tercero
Editorial: Grijalbo
ISBN: 9788425352799
Páginas: 461


La mañana en que Kyle entró en la habitación de su madre y la halló muerta, su vida dio un vuelco, perdió la inocencia y dejó de creer en la felicidad. Entonces era un niño de apenas cinco años, ahora, dos décadas después, se ha convertido en una popular estrella de rock. Aun así no puede olvidar, los recuerdos pesan demasiado, y ni tan siquiera la música, su gran pasión, consigue satisfacerlo plenamente.
Coryn, casada por conveniencia familiar con un hombre rico, posesivo y violento, también se siente aprisionada en su propia vida. Madre de tres hijos, se ve incapaz de abandonar el infierno doméstico en el que el único credo es «me perteneces».
Pero, en el instante preciso en que los destinos de Kyle y Coryn, dos almas solitarias, se cruzan de forma inesperada, sus vidas no volverán a ser las mismas.
Una conmovedora novela sobre el encuentro de dos almas gemelas, dos jóvenes que se sienten solos en el mundo y están destinados a conocerse, comprenderse y amarse. (Sinopsis de la editorial)



Seguro que alguna vez habéis leído un libro que, aunque desde sus primeras páginas supiérais que no era precisamente bueno, no lo habéis podido soltar hasta el final. Precisamente eso es lo que a mí me ha pasado con esta novela.

El instante preciso en que los destinos se cruzan nos cuenta la historia de dos jóvenes, Kyle y Coryn. Kyle vivió en su infancia el terrible episodio de la muerte de su madre a manos de su padre, y ahora es una estrella de la música. Coryn lleva una vida totalmente infeliz ya que su marido se cree su dueño y la maltrata constantemente. Como veis, los malos tratos son un tema central en esta historia, y además creo que esta parte sí que está bien tratada en el libro (sobre todo en lo que se refiere a Coryn).

Sin embargo, ese instante preciso al que se refiere el título en el que los dos protagonistas se encuentran, es tan forzado y su enamoramiento repentino tan increíble, que yo como lectora ya no me podía creer nada de lo que sucediera a continuación. Además, no me gustaba la idea de que Coryn, para escapar de un hombre como su marido, tan sólo pudiera hacerlo lanzándose a los brazos de otro, por muy bueno y comprensivo que Kyle se nos presentara.

Angélique Barbérat
Lo que hizo que, a pesar de estos grandes fallos, necesitara seguir leyendo hasta llegar al final, fue la forma en la que está escrita la novela. Angélique Barbérat la ha escrito con una prosa muy dinámica; los capítulos son cortos y unos se centran en la figura de Kyle y otros en la de Coryn, y el ir sabiendo progresivamente lo que sucedía con cada personaje y la rapidez con que se lee la novela a pesar de que no es demasiado corta, me hicieron engancharme hasta acabarla. Eso sí, me gustó infinitamente más la historia de Coryn que la de Kyle.

En resumidas cuentas, no es un buen libro pero sí un buen entretenimiento. Y a veces lo que necesitamos es un libro que no nos haga pensar demasiado y que se lea fácil y rápidamente. Si estáis en esa situación, tal vez esta novela sea una buena opción para vosotros.

The leftovers

martes, 14 de marzo de 2017

Hace bastante tiempo que mi hermana y yo habíamos pensado en hacer una sección del blog que tratase sobre cine y series. En mi caso, el cine es otra de mis grandes pasiones y nos parecía interesante abrir el blog a otras opciones.

A pesar de que ya lo teníamos en mente, la cosa se fue alargando y no encontrábamos el momento para empezar. Pues bien, estos días he estado viendo la primera temporada de una serie que me ha gustado tanto que necesitaba compartirla con vosotros, así que... ¡allá vamos con la nueva sección!


The leftovers es una serie creada para el canal HBO por Damon Lindelof y Tom Perrotta, basada en la novela de éste último. Lindelof es el creador de la serie Perdidos, lo cual puede ser un factor positivo o negativo según para quién; para mí fue un aliciente, ya que Perdidos ha sido una de las series de las que más he disfrutado y a la que le tengo muchísimo cariño.

La base de The leftovers es que un día cualquiera el 2 por ciento de la población mundial desaparece sin dejar rastro; no son secuestrados, no se van por ningún motivo, simplemente se evaporan y sólo quedan sus ropas en el lugar de cada desaparición. La cuestión es que la serie no se centra en averiguar qué fue lo que sucedió, ni dónde están los desaparecidos. Es más, su creador aseguró que no íbamos a saber qué había pasado con ellos, y al menos en la primera temporada lo ha cumplido. Lo que veremos en la serie es qué sucede tres años después con los que siguen aquí, con los que perdieron a familiares o amigos sin saber por qué y tienen que continuar con sus vidas.

The leftovers es una serie peculiar, que hay que ver con la mente abierta y sin buscar al principio demasiadas explicaciones. El primer capítulo ya es muy significativo y nos da una idea de lo que nos vamos a encontrar: personas que se esfuman de repente, una especie de secta, el "remanente culpable", con personas que visten de blanco, no hablan nunca y tan sólo fuman y fuman apostados delante de ciertas casas, un extraño gurú, un jefe de policía torturado por no sabemos aún qué,... Todo esto nos hace o querer saber más y seguir viendo más capítulos, o desistir preguntándonos qué clase de locura es esa. Porque lo que tiene The leftovers es que no nos dejará indiferentes.


Si por algo funciona la historia de esta serie es por el tremendo grupo de actores que se han reunido en ella. El jefe de policía, sobre el que recae el mayor peso de la historia, está interpretado por Justin Theroux. Este actor sólo me sonaba porque es el marido de Jennifer Aniston (no muy buena referencia para mí) pero he descubierto en él a un gran intérprete, que borda el papel de un personaje con muchas aristas. Junto a él tenemos a Amy Brenneman en el papel de su mujer, que lo ha dejado para unirse al Remanente culpable y que sin hablar apenas nos transmite muchísimo. Christopher Eccleston (sí, el noveno Doctor Who) es un cura que intenta sacar a la luz los pecados de los que han desaparecido, y Carrie Coon (¡qué descubrimiento para mí!) es una mujer que ha perdido a toda su familia en "la ascensión".

Es cierto que los capítulos son un tanto irregulares, y los mejores son los que se centran en un personaje, como el que nos muestra cómo es la vida del cura interpretado por Eccleston, o el que nos cuenta cómo el personaje que interpreta Carrie Coon sobrevive a la desaparición de su familia, de formas a veces un tanto extrañas. Aunque para mí el mejor episodio es el que nos muestra la vida de todos los personajes antes del trágico suceso que se llevó a sus seres queridos, con estupendas interpretaciones de todos los actores mostrándonos la anterior versión de su día a día.



Me dejo para el final una de las cosas que más me han gustado de The leftovers: su banda sonora. No conocía a Max Richter y su trabajo me ha parecido increíble. La música de los títulos de crédito es brillante, pero también el resto de los temas de la serie. Hay momentos en los que con una sencilla melodía de cuatro o cinco notas, acompañada por unos cuantos acordes arpegiados y tocado sólo por un piano nos expresa todo lo que el personaje siente sin necesidad de que éste hable, es como si le llegase al alma. Además, hay muchas canciones a lo largo de la serie que están escogidas con muchísimo cuidado y que resultan perfectas para esos momentos. Resumiendo, la música es una delicia y seguiré a Max Richter en todo lo que haga a partir de ahora.

Espero haberos convencido de que deis una oportunidad a The leftovers. Yo acabo de empezar la segunda temporada, que dicen que es muchísimo mejor que la primera. Tiene nuevas localizaciones, y se mezclan los protagonistas antiguos con otros nuevos. Tan sólo he visto un capítulo, pero ya estoy totalmente intrigada, sobre todo por uno de los personajes más inquietantes que he visto últimamente en una serie o película. Creo que me va a encantar. 

El legado, de Sybille Bedford

lunes, 23 de enero de 2017

El legado
Autora: Sybille Bedford
Traductora: Isabel Margelí
Editorial: Gatopardo
ISBN: 9788494510045
Páginas: 373
En Alemania, a comienzos del siglo xx, en un momento crucial de la historia europea, dos familias están relacionadas por el matrimonio: los Von Felden, aristócratas católicos, terratenientes del sur de Alemania, y los Merz, la gran burguesía judía de Berlín. Entre la fantasía de los unos y el sentido del deber de los otros, Bedford traza un magnífico retrato de unos personajes que asisten, zarandeados por su locura y su ceguera, a un mundo que se desvanece poco a poco, la Alemania recién unificada y el militarismo prusiano en las décadas anteriores a la Primera Guerra Mundial. (Sinopsis de la editorial)

Estas navidades me hice el propósito de aprovechar los días de vacaciones para leer unos cuantos libros que tenía pendientes desde hacía tiempo. Como a El legado le tenía muchas ganas, empecé por esta novela, y la cuestión es que no leí nada más: con El legado comencé mis vacaciones, y con El legado las terminé.

No quiero decir con esto ni que me aburriese ni que no me gustase, simplemente me encontré con una novela que requería su tiempo, y aproveché esos días de fiesta inicialmente destinados a unos cuantos libros más para leer únicamente a Bedford.

El legado ha sido publicada recientemente por la editorial Gatopardo, para la que ya viene siendo una costumbre rescatar a escritoras muy importantes pero poco conocidas en España. Ya lo hizo con Barbara Pym o Elizabeth Taylor, y ahora lo vuelve a hacer con Sybille Bedford. Sybille Bedford fue una escritora alemana a pesar de lo que pueda sugerirnos su apellido, que adoptó de su marido, un oficial del ejército británico con quien se casó por conveniencia (él era homosexual y Sybille lesbiana). Este libro es una semiautobiografía de la autora, ya que se basó en su propia infancia para escribirlo.

En El legado conocemos la historia de dos familias a comienzos del siglo XX, tras la unificación de Alemania y antes de la I Guerra Mundial. Los Merz son una familia judía acomodada que mantiene una gran casa en Berlín, y los von Felden son unos aristócratas católicos procedentes del sur de Alemania. Ambas familias quedan emparentadas por un matrimonio, y a través de sus vidas veremos también cómo era el ambiente político y social en esa época, cómo eran las relaciones entre judíos y católicos, cuáles eran las costumbres en esa sociedad,...

Además de ser una magnífica recreación de la época, lo que más destaca en esta novela son sus personajes, todos interesantes y a cada cual más peculiar: Julius von Felden, el protagonista, es un aristócrata que parece tener más interés en cualquier cosa, incluidos sus monos amaestrados, que en su propia mujer; los patriarcas de la familia Merz, que acogen a Julius cuando se casa con su hija, siguen manteniéndole años después de que ésta muere, e incluso tras casarse con otra mujer,... Todos los personajes de la novela tendrían algo que destacar, sean protagonistas en mayor o menor medida, ya que ésta es una novela coral.

Sybille Bedford
Pero las que más destacan son las mujeres: ya sean esposas, amantes o hermanas, de una u otra familia, las mujeres en esta novela son personajes fuertes, con gran capacidad de decisión, y a las que siempre se acude cuando hay algún problema por resolver (y aunque no se acuda a ellas, siempre intervienen activamente en todo lo que ocurre).

Si al principio de la reseña decía que leer este libro lleva su tiempo es por la forma en la que Sybille Bedford escribe, que requiere un nivel de atención especial por parte del lector. Por ejemplo, en sus diálogos hay muchas ocasiones en las que no nos dice quién está hablando, y nosotros tenemos que estar muy atentos para enterarnos. Además, no siempre cuenta directamente todo lo que sucede, sino que lo sugiere y es el lector quien tiene que llegar a las conclusiones necesarias sobre lo que está pasando. Por eso leer El legado me ha resultado tan interesante, porque además de estar tan bien escrito y ser una gran historia, me ha requerido un nivel de atención y participación que no se necesita con otros libros, y este añadido ha sido un gran aliciente para mí.

Espero que en Gatopardo estén preparando más obras de Sybille Bedford, ya que tiene otras tres de carácter autobiográfico que completarían a ésta, y a mí me encantaría poder seguir leyendo unas historias y personajes tan reseñables. 







Jane Eyre, de Charlotte Brontë

lunes, 25 de julio de 2016

Jane Eyre
Autora: Charlotte Brontë
Traductora: Elizabeth Power
Editorial: Alianza
ISBN: 9788491042273
Páginas: 646
Dueña de un singular temperamento desde su complicada infancia de huérfana, primero a cargo de una tía poco cariñosa y después en la escuela Lowood, Jane Eyre logra el puesto de institutriz en Thornfield Hall para educar a la hija de su atrabiliario y peculiar dueño, el señor Rochester. Poco a poco, el amor irá tejiendo su red entre ellos, pero la casa y la vida de Rochester guardan un estremecedor y terrible misterio. (Sinopsis de la editorial)


Jane Eyre es uno de los personajes más conocidos en la literatura universal. Y no es para menos: en su libro, Charlotte Brontë consigue meternos en la historia de Jane de tal manera que mucho tiempo después de acabarlo esta institutriz seguirá con nosotros.

Jane Eyre es una novela redonda porque tanto los personajes como la ambientación y la historia están excepcionalmente bien trabajados. En cuanto a los personajes, Jane destaca sobre todos los demás: ella es una chica que, tras su apariencia un tanto anodina y apocada, esconde un carácter fuerte y una voluntad de hierro que la hará actuar siempre de acuerdo a sus principios. Para un libro de esta época Jane no es un personaje habitual: su fin en la vida no es exclusivamente encontrar un marido y tener hijos, sino que preferiría mil veces seguir soltera que hacer algo que fuese contra sus convicciones.

El señor Rochester es otro personaje maravilloso. Es extraño cómo Charlotte Brontë consigue cautivarnos con él (al menos conmigo lo hace) a pesar de que su comportamiento no es el más adecuado en muchos momentos. Por ejemplo, estoy pensando en la forma en la que trata al ama de llaves, la señora Fairfax, y sobre todo a Adèle, la pequeña protegida del dueño de Thornfield Hall. Aparte de Jane y Rochester, los personajes secundarios tienen también una gran importancia: la ya nombrada señora Fairfax, Grace Poole, la desagradable señora Reed,... Todos ellos, aparezcan más o menos, son imprescindibles para la historia.

Otro aspecto reseñable de este libro es su magnífica ambientación: tanto los interiores de Thornfield Hall o la escuela Lowood como los paisajes exteriores están descritos al detalle, pero nunca de forma que interrumpan la historia ni hagan que perdamos el hilo de lo que está sucediendo. Estas descripciones cumplen perfectamente el papel de meternos de tal modo en lo que ocurre que podemos imaginarnos allí.

Y por último, lo que hace a este libro tan especial es su historia. Brontë no da tregua al lector con una narración en la que se suceden una infancia infeliz, una historia de amor no demasiado al uso, un misterio muy truculento dentro de una gran mansión,... Es difícil que no conozcáis ya el argumento de Jane Eyre aunque no hayáis leído el libro, puesto que existen una gran cantidad de adaptaciones, tanto en forma de película como de serie de televisión. Aunque ya sepáis lo que sucede no deberíais perderos la experiencia de leerlo (a pesar de la calidad de muchas de las adaptaciones, no tienen comparación con la novela). Si no lo habéis leído ni habéis visto ninguna adaptación, ¿a qué estáis esperando?

Esta reseña fue publicada anteriormente en Anika entre libros 



Nuestra recomendación no podía ser otra que una de las adaptaciones de esta novela. Tal vez no sea la mejor, ni la más fiel al original, pero es una de las que a mí más me gustó. ¿Será por ese Rochester interpretado por Fassbender?


La culpa, de Kate Chopin

martes, 19 de julio de 2016

La culpa
Autora: Kate Chopin
Traductora: Susana Prieto Mori
Editorial: Defausta
ISBN: 9788494502927
Páginas: 188
Thérèse Lafirme se ve obligada al enviudar a ocuparse sola de su plantación en Louisiana. Sus fuertes convicciones morales y religiosas le impiden aceptar a David Hosmer, un hombre de negocios divorciado, pese al profundo amor que siente por él. Un magnifico retrato de una sociedad sureña económicamente devastada y desgarrada por las tensiones raciales y el eterno conflicto entre las necesidades sociales y personales como trasfondo. (Sinopsis de la editorial)


Por segunda vez en muy poco tiempo os traemos en una reseña a una nueva editorial, con un catálogo muy recomendable. En este caso se trata de la editorial Defausta, dedicada a publicar obras de la literatura anglosajona moderna, como ellos dicen desenterrando tesoros que por uno u otro motivo no habían sido publicados antes en nuestro país.

Pues bien, uno de esos tesoros es La culpa, la primera novela de Kate Chopin, mucho más conocida por El despertar. He de decir que El despertar es uno de los libros favoritos de mi hermana Rustis, por lo que aunque yo no conociera la obra de Kate Chopin ya tenía muy buenas referencias para comenzar con ella. La historia de La culpa tiene lugar en la Luisiana profunda, de donde era natural la autora. Allí Thérèse Lafirme, una joven viuda criolla de treinta y dos años, dirige una plantación de algodón. Pero no imaginéis una plantación al estilo de las de Lo que el viento se llevó, grandes, con fiestas, bailes y diversiones. En este caso es pequeña, apartada de todo y con pocas cosas que hacer más que ver la vida pasar.

Cuando David Hosmer propone a Therésè explotar la madera de su finca instalando un aserradero es cuando todo se desencadena. David y Thérèse se enamoran, pero las convicciones religiosas y morales de ella impiden su casamiento cuando se entera de que David es un hombre divorciado. Muy al contrario, propicia que David y su ex-esposa, Fanny, retomen su matrimonio, cosa que él acepta a pesar de la infelicidad que eso supondrá para todos.

Kate Chopin
La culpa nos presenta a una protagonista, Thérèse, con una voluntad de hierro. Dirigiendo una plantación en una época en la que las mujeres estaban relegadas al hogar, no es capaz, en cambio, de obedecer a sus sentimientos sino a los mandatos de la religión y las costumbres. Aunque la novela se centra en los personajes también nos permite conocer cómo era la vida en el sur de Estados Unidos tanto en grandes ciudades como San Luis como en el campo, y las relaciones entre la gente adinerada y los negros que trabajaban para ellos. Hay que destacar la labor de la traductora puesto que no ha debido de ser un trabajo fácil: en toda el libro los personajes negros hablan como lo hacían en esa época, en la que muchos de ellos no habían recibido prácticamente ninguna educación, y además se intercalan muchos vocablos franceses debido al origen criollo de Thérèse. No tiene que ser sencillo trasladar todo esto a nuestro idioma, y creo que se ha realizado un gran trabajo (incluso al final se incluyen unas notas con la traducción de términos franceses y explicaciones de ciertos aspectos de la narración).

Ha sido un placer leer esta historia: comienza lentamente y poco a poco va cogiendo ritmo hasta llegar a un final vertiginoso, donde todo se precipita al igual que las aguas torrenciales de ese río que atraviesa la plantación Lafirme. Si esta es la primera novela de Kate Chopin, creo que no pasará mucho tiempo hasta que lea El despertar, porque intuyo que tiene que ser una maravilla. Hay que darle las gracias a la editorial Defausta por descubrirnos pequeñas joyas como ésta.








No sé si habréis visto la primera temporada de True detective, en una Luisiana mucho más moderna pero igual de profunda que la de La culpa. ¿No la habéis visto? ¿Y a qué esperáis, insensatos?


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